lunes, 29 de junio de 2015

Bacanal de inmoralidad

Autor: Jorge Bruce
Fecha: 29-06-2015

Lo ocurrido esta semana en la Corte Suprema de los EEUU ha sido motivo de regocijo para muchos, con independencia de su orientación sexual, ideas políticas o creencias religiosas, así como de tristeza y angustia para otros. Es lo que sucede con todas las decisiones trascendentales. A los que nos ubicamos en el primer grupo nos toca persuadir a los segundos de lo bien fundado de esa jurisprudencia histórica, que va mucho más allá de las fronteras de los EEUU por ser la gran potencia que es, con una influencia inmensa a nivel mundial. He tomado prestado el título de esta nota al cardenal Cipriani, no porque tenga la menor esperanza de convencerlo, ni tampoco con ánimo de ironizar, sino porque pienso que representa un poder conservador que obstaculiza el desarrollo de la sociedad peruana.

Por eso es importante desbaratar su acérrima oposición a la igualdad de derechos en el Perú. Cuando compara, por ejemplo, el derecho de todos a contraer matrimonio con la obligación de asignar el mismo sueldo a los trabajadores, incurre en una falacia grotesca. Mientras el segundo caso constituye un contrasentido, pues el salario depende de una serie de factores que deben ser ponderados en cada caso (que hayan diferencias escandalosas es otro problema), los derechos de las personas no admiten diferencias. Cuando compara la decisión de la Suprema estadounidense con el Holocausto o las masacres del Estado islámico, ya entramos en el terreno del delirio.

Si un paciente me dijera algo así en el consultorio me preocuparía sobremanera acerca de la gravedad de su diagnóstico y pronóstico. Pero esto lo digo a título de ejemplo, pues estoy convencido de que Cipriani sabe muy bien lo que está diciendo. El suyo es un discurso político, destinado a asustar a quienes todavía lo escuchan. La finalidad de estas deliberadas exageraciones es la de mantener el poder del sector retrógrado de la iglesia, apoyándose en gente como el congresista Eguren o el PPC, de quienes sospecho lo mismo.

La mayoría de ellos sabe que están profiriendo falsedades irresponsables y peligrosas, pero sienten que su supervivencia política está en juego.

Mantener a los grupos LGTBI o a las mujeres en condición de inferioridad les otorga una posición hegemónica. Funciona como el racismo, del cual Cornelius Castoriadis explicaba que se sustenta en el silogismo de la amargura: para afirmar el valor de A tengo que afirmar el no valor de no A. Es decir, si soy heterosexual, hombre, blanco, rico etcétera, valgo más que quien no lo es. Hay una dimensión narcisista y otra de codicia en esta pulsión de dominio. Pero de Cipriani no se podía esperar otra cosa y no nos decepciona su prédica desaforada. En cambio el presidente Humala, chiquito como en las encuestas (frase que alguna vez me dijo de sí mismo con humor el difunto y querido Valentín Paniagua), desaprovechó otra ocasión de mostrar coraje y fuerza de convicción. Al decir que “somos realidades distintas” se sumó a la auténtica bacanal de inmoralidad, aquella de pretender que unos tienen más derechos que otros.

En el diván electoral

Autor: Mirko Lauer
Fecha: 29-06-2015

Las encuestas se concentran en explorar la opinión del ciudadano que va a votar “como si las elecciones fueran mañana”. En el mejor de los casos consultan, a la salida del centro de votación, al ciudadano que acaba de hacerlo hace uno o dos minutos. No sabemos cómo recuerdan, o cómo evalúan las personas su decisión de hace unos pocos años. Quizás no siempre queremos recordar, pero el ejercicio sería útil.

Buscamos conocer la visión del elector hacia el futuro. Pero en general sabemos poco sobre cómo se relaciona con decisiones tomadas en el pasado, y cómo estas decisiones han sobrevivido en su ánimo. Tiene que haber votantes arrepentidos y votantes orgullosos de lo que han hecho, o incluso votantes corroídos por la duda retrospectiva.

Aquí proponemos una encuesta para averiguar cómo se relaciona el votante con sus decisiones de unos pocos años atrás. Quizás las preguntas mismas pueden ser refinadas desde el punto de vista técnico, pero el objetivo es claro: detectar si, a la luz de los resultados, hay alguna conciencia de error en el proceso electoral. Aquí van unas cuantas preguntas, a las que el lector puede añadir algunas suyas.

• ¿Acudiría a votar si ello no fuera obligatorio?

• Si es de los que no acudirían, ¿qué es lo que le molesta de tener que votar?

• ¿Recuerda todavía por cuál candidato votó para el Congreso en el 2011?

• Si su candidato efectivamente fue elegido ¿Está hoy contento con aquella decisión?

• Si no está contento con su voto, ¿por cuál de los actuales congresistas le gustaría haber votado?

• ¿Alguna vez ha sentido responsabilidad por haber elegido mal a la hora de votar?

• Si las elecciones fueran mañana, ¿votaría por el mismo candidato presidencial por el que votó en primera vuelta de alguna pasada elección?

• ¿Le gusta la idea de estar votando por alguien con serias posibilidades de ganar, o eso no es tan importante para usted?

• ¿Alguna vez ha sentido una contradicción entre sus simpatías políticas y su decisión de por quién votar?

• ¿Alguna vez ha cambiado súbitamente de candidato cuando ya estaba en la caseta de votación?

• ¿Por qué cree que otros no decidieron votar por su candidato?

• ¿Alguna vez ha sentido la tentación de ser candidato usted mismo o misma?

Probablemente un profesional puede encontrar maneras más directas de ingresar al alma del votante y en algunos casos descubrir incluso cómo este se enfrenta a lo irreparable. Por ejemplo, en la modesta experiencia de este columnista, menos problemas internos suele causar haber votado por alguien que no ganó la elección.

“Flagrancia asombrosa” de bastón y galera

Fecha: 29-06-2015

La primera plana del “Financial Times” de Londres del 27/06 dice que podría estar terminando la falta de castigo a los dueños de los bancos que desfalcan a los ciudadanos de a pie por centenas de miles de millones de dólares.

Señala el FT que Anshu Jain, Director Conjunto del Deutsche Bank,  “actuó negligentemente en el caso de la manipulación de la tasa Libor y lo más probable es que le haya mentido al Banco Central alemán. Esas son las conclusiones de un reciente informe del BaFin, ente regulador alemán liderado por Frauke Menke” (1). 

Lo novedoso aquí es que Jain sería el primero en responder ante los tribunales por las enormes pérdidas derivadas del “escándalo Libor”, que alcanzan, repetimos, a centenas de miles de millones de dólares.

Hasta ahora los bancos y financieras investigados “arreglaban” sus problemas con los supervisores de EEUU, Alemania y Francia, entre otros, pagando grandes multas. Admitían su culpabilidad pero “todo quedaba entre cuatro paredes”: ni un solo ejecutivo de cuello y corbata iba a a los tribunales. ¿Suena conocido?

Veamos de qué se trata. La Libor se fija todos los días y es la tasa de referencia (TR) que usan los bancos para los préstamos que se hacen entre ellos en el mercado de Londres. Lo superimportante aquí es que la Libor tiene influencia en un mercado global de deudas que asciende a US$ 350 billones (trillones, en inglés). Entonces, digamos, si la Libor es 1%, el monto que deben pagar los deudores es de US$ 3.5 billones anuales, 30 veces el PBI del Perú.

¿En qué consiste esa manipulación delictiva? Muy simple: los “traders” le pedían a los empleados de un banco que no reportaran las cifras que permitían fijar de manera correcta y legal la tasa Libor. No. Les pedían cifras dolosas para fijar una Libor distinta, que beneficie al banco y a los propios “traders”. No solo eso, algunos “traders” coordinaban con otros bancos para que ellos también alteraran sus tasas” (2).

Si la tasa Libor se modifica en tan solo 0.01 % (“un punto básico”, en jerga financiera), esto equivale a US$ 35,000 millones al año. Dividimos entre 365 días y eso nos da US$  95 millones/día. Si suponemos –como los analistas de estos temas– que del 10 al 20% del mercado estaba “contaminado”, las cifras de la “trafa” están entre US$ 9.5 a US$ 19 millones diarios.  ¡Qué bonito negocio! Y sin levantarse del escritorio.

En abril del 2015, el Deutsche Bank pagó multas por US$ 2,500 millones a los entes reguladores de EEUU y el Reino Unido, por el fraude Libor. Pero, como dice The Economist, ningún ejecutivo fue acusado. Eso es lo que va a cambiar ahora –se espera– con el informe del BaFin alemán. Si se agregan las multas pagadas por otros bancos, el total se eleva a US$ 9,000 millones.

Pero la cosa no queda allí, pues hace poco se descubrió otra “trafa”: la manipulación de las tasas de cambio de moneda extranjera. En este mercado se mueven US$ 500,000 millones diarios y los damnificados se cuentan por miles. En Inglaterra, la Autoridad de Conductas Financieras (FCA, en inglés) dijo que el Barclays Bank se coludió con sus rivales y usó cuartos secretos para manipular los tipos de cambio. En un “chat room”, un trader se describió a sí mismo y a sus colegas como los “tres mosqueteros” y dijo “aquí todos morimos juntos” (3).

De su lado, el Departamento de Justicia de EEUU obtuvo reconocimientos voluntarios de culpabilidad del Barclays, RBS, Citigroup y JP Morgan. El suizo UBS obtuvo inmunidad porque reportó primero la manipulación de los mercados de divisas. Y el Bank of America fue multado por la Fed.

Al anunciar las sanciones, Loretta Lynch, Fiscal de la Nación de EEUU, dijo que los traders de los bancos habían exhibido “flagrancia asombrosa” en la conformación del cártel que manipuló el mercado entre el 2007 y fines del 2013 (3). En total las multas a los citados bancos llegan a US$ 5,700 millones.

Y podríamos seguir, sobre todo con los delitos cometidos por las calificadoras de riesgo Fitch, Standard and Poor´s y Moody´s antes del 2008, cuando empaquetaron los “bonos basura”, les dieron calificativo triple A y los vendieron en los mercados mundiales. Esta burbuja reventó en agosto del 2008 y hasta hoy los gobiernos siguen endeudados.  También han sido sancionadas, “en general”.

Y los bancos también están en esta colada. El Departamento de Justicia de EEUU ha multado al Bank of America con US$ 16,650 millones (¡) en agosto 2014; al JP Morgan con US$ 13,300 millones (¡) en noviembre del 2013; al Citigroup, con US$ 7,000 millones (¡). Y podríamos seguir. 

El tema de fondo es que, dejado al “libre mercado”, el capital financiero hace lo que sabe: crear y manipular dinero ficticio y fraudulento, sin relación con la estructura productiva, en beneficio de sus dueños, los cuales están motivados, además, por una estructura de remuneración ligada al “éxito” de sus “supercomplejas” movidas financieras. Y nunca van (perdón, iban, a la cárcel). Esa es la llamada “inteligencia en acción”. ¿Y las consecuencias para nuestros mercados? Bien gracias, dicen nuestras autoridades.

Es lamentable que los neoliberales criollos no hablen de estas cosas. Algunos dicen que no lo han leído en ninguna parte. ¿Ustedes les creen? Veremos si dicen algo cuando avancen las acusaciones a Anshu Jain.

(1) Deutsche´s Jain suspected of lying, 27/06/2015, www.ft.com
(2) http://www.nytimes.com/interactive/2012/07/10/business/dealbook/behind-the-libor-scandal.html?_r=2&
(3) Banks hit by record fine for rigging ForEx markets,
http://www.theguardian.com/
business/2015/may/20/banks-hit-by-record-5.7bn-fine-for-rigging-forex-markets

viernes, 26 de junio de 2015

9 de julio: paro nacional

Autor: Mario Huamán
Fuente: Diario UNO
Fecha: 26-06-2015

Los escándalos que envuelven al actual gobierno y las diversas acusaciones de corrupción contra otros expresidentes, además de estar uno preso condenado a 25 años, reflejan el nivel de deterioro de la política en el país. Este factor no es casual, debido a que responde a una estrategia que ha permitido a los grupos de poder económicos incrementar sus ganancias gracias a un sistema sostenido por la impunidad y la corruptela, además de defendido por los regímenes de turno.

Esto ha traído como consecuencia la pérdida de la capacidad adquisitiva de los salarios en el sector formal y el incremento de la precarización en los espacios informales que superan el 70% de la PEA a pesar de la vigencia de diversos regímenes especiales, supuestamente dictados para combatirla. En el fondo sirven para asegurar utilidades a los empresarios, no por la productividad, sino gracias a la imposibilidad legal de los trabajadores y trabajadoras de exigir el respeto a sus derechos laborales.

En otras palabras los regímenes especiales y la alta informalidad le permiten al empresariado un trasvase de altas cantidades de dinero que no obtendrían por la efectividad y eficiencia en la administración de sus negocios.

Los robos efectuados por altos dirigentes y funcionarios de los sindicatos empresariales y grupos económicos al Estado, nos demuestran la incapacidad que tiene gran parte de empresarios de participar en una economía de mercado con reglas claras y respetando a los derechos humanos y laborales de los trabajadores.

Frente a ello, no sirve la pasividad o la indiferencia como lo promueven diversos medios de comunicación a través de programas que buscan distraer a la ciudadanía. Urge la necesidad de expresar nuestra voz de protesta con la finalidad de evitar que estos niveles de degradación sigan creciendo, como sucede con la delincuencia y la inseguridad ciudadana, flagelos que son resultado también de la corrupción e impunidad que genera el actual modelo económico defendido por el gobierno y los grupos de poder económico.

Los conflictos regionales y el incremento incesante del costo de vida es resultado de las decisiones que se toman en las altas esferas del poder para trasladar a las familias, la incapacidad de los inversionistas y empresarios de asumir sus responsabilidades económicas y la excesiva protección que reciben del Estado. No podemos mantenernos en silencio. Los jóvenes demostraron que solo la movilización unitaria puede obtener resultados en beneficio de la sociedad.

Por estas razones, las diversas organizaciones, como la CGTP, han convocado a un Paro Nacional para el 9 de Julio. En dicho día, las diversas organizaciones sociales y políticas, de Lima y a nivel nacional, sumarán fuerzas para responder políticamente al gobierno y a sus aliados económicos y expresarles que no son mayoría en el país, además para impulsar un cambio que esperamos se geste en beneficio de los trabajadores y sus familias.

Finalmente, expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores de CELIMA y los obreros municipales organizados en la FENAOMP, quienes se encuentran luchando por la defensa de sus derechos.

Tía María es una herida abierta

Autor: Raúl Wiener
Fuente: Diario UNO
Fecha: 26-06-2015

¿Pensará la Southern que está ganando puntos en este tiempo de la supuesta pausa y del efectivo estado de emergencia policial-militar en los distritos del Valle del Tambo, con la intensa propaganda que viene desarrollando sobre las maravillas del proyecto Tía María?

¿Algo habrá cambiado la manera de pensar de los habitantes de Islay que los hayan tenido 60 días bajo el peso de las armas, las redadas y las amenazas, obligados a encerrarse en sus casas contra su propia voluntad?

¿En qué sentido se puede entender la frase de Humala cuando dice que él no defiende a una empresa, sino el “Estado de Derecho?; ¿dónde está el bendito “Estado de Derecho”, en la ocupación de los territorios donde la gente ejercía su protesta, en el salvataje que el Estado ha aplicado a la Southern cuando no le quedaba más que salir de la zona?

Tengo la certeza que para los habitantes de Islay y muchísimos arequipeños, la opinión sobre la empresa minera ha empeorado y se ha hecho irreconciliable e innegociable. Como no pueden ejecutar el proyecto en un escenario de militarización permanente, esto significa que si había alguna opción de diálogo se la ha eliminado definitivamente.

Entonces, ¿qué han ganado los de la Southern y los del “Estado de Derecho”? Nada, salvo la descompresión de una situación que se les escapaba de las manos. La paz de los fusiles, sin embargo, no puede durar a largo plazo, salvo que los gérmenes de dictadura se profundicen y extiendan sobre otros lugares.

El intento de imponer Tía María ya fracasó y las lecciones que ha dejado esta experiencia son inapelables: no se pueden hacer proyectos mineros contra la voluntad del pueblo y para conquistarla, se requiere mucho más que un Estudio Ambiental que nadie lee y cualquier falsificación de consulta popular como ocurrió en El Tambo.

La idea de que el Estado, ansioso de inversiones, se entiende con las trasnacionales y asunto arreglado, se ha caído en Tía María como se derrumbó en Conga. No funciona. Los derechos de las poblaciones sobre su territorio deben ser reconocidos en todos los campos: económicos, sociales, ambientales, y convertidos en una asociación de desarrollo, de otra forma la minería invasora encontrará cada vez más resistencia.

Supongo que la Southern todavía no está convencida que ya se le pasó su momento, por eso su insistencia de publicitarse y su no respuesta al gobierno que sigue diciendo que los siguientes pasos dependen de lo que haga la empresa. Valiente presidente que tenemos que se apoya en la fuerza bruta para contener a su pueblo y no puede poner en su sitio a un inversionista extranjero.

En Islay, las empresas encuestadoras no se acercan. No vaya a ser que como ocurrió en Cajamarca, la repuesta de la gente diga en qué grado de rechazo están la Southern y las decisiones del gobierno.

La mano que mece la cuna

Fecha: 25-06-2015

Fue casi siempre la economía lo que explicaba las olas de impopularidad de los gobiernos. En estos tiempos, el principal factor que lanza a la gente a las calles en América Latina es la corrupción. Es la “mano que mece la cuna” del curso de gobiernos cuyo respaldo popular colapsa a veces a los pocos meses de haber sido elegidos. Grande o pequeña, real o presunta, es alrededor de la corrupción que varias cabezas de gobierno hoy se asientan con fragilidad.

Coinciden los contextos de precariedad e inestabilidad gubernamental en al menos cinco países en los que los presidentes –o presidentas– están acosados por denuncias de corrupción y obligados(as) a poner este tema en el centro de su agenda. Esta constatación tiene dos particularidades que es importante analizar. La primera es la democratización de la sociedad con la creciente autopercepción de derechos que eso ha traído consigo; la segunda, la ruta que contribuye a que las denuncias de corrupción adquieran protagonismo central en las agendas políticas.

En la “democratización” de las sociedades una de sus manifestaciones más trascendentes y relevantes es cómo ha venido interactuando con la gente. Y cómo, en particular, ha impactado en la extendida y saludable percepción de “yo tengo derecho como ciudadano(a)”. Es algo sin precedentes en la historia latinoamericana. Así, por ejemplo, el clamor social de que los procesos de inversión en recursos naturales vengan precedidos –y acompañados– de consultas a la población se ha vuelto algo generalizado en toda la región. Sería de una atrabiliaria estupidez atribuir eso a los “antimineros”. 

Esa percepción reforzada de derechos propios tiene una manifestación muy clara en la poca tolerancia frente a informaciones sobre apropiación de recursos públicos, coimas o uso del poder público en beneficio personal. Nunca ha existido en nuestra historia tan poca paciencia frente a actos equívocos atribuidos a funcionarios públicos. Casi no importa, en ese contexto, si los hechos atribuidos sean de miles o de millones de dólares; en uno y otro caso se gatilla la protesta y el malestar social de inmediato. 

¿Siempre fue así en la historia latinoamericana? No parece ser así; habida cuenta, además, que corrupción siempre ha existido, pero con grados de “tolerancia” o, si cabe, de resignación, hoy impensables. Entre otras razones porque la sociedad está mucho mejor informada que en el pasado. Esto tiene que ver con la segunda particularidad del actual momento de focalización creciente de la atención de la gente en la corrupción.

En un contexto de debilidad de partidos políticos y de otras vías de representación, los medios de comunicación pasan a ocupar un espacio de creciente protagonismo en la determinación de las agendas políticas y sociales. Una contundente denuncia periodística suele tener un impacto mil veces mayor que horas de debates parlamentarios o la laboriosa función de un fiscal o un juez. Hasta aquí lo obvio.

Sin embargo, hay que reconocer que esta dinámica tiene ambivalencias. Suele ser que a través de titulares periodísticos o de reportajes televisivos es que se conocen situaciones de corrupción –real o presunta–, que ponen en marcha a fiscales, jueces o parlamentarios. Paralelamente, sin embargo, sería ingenuo no tener en cuenta que muchas veces la forma en que se escoge la noticia, se le saca “filo” o se orienta en una dirección determinada, no responde necesariamente a una neutral vocación por la “verdad”. En esas campañas suele haber una agenda política detrás, la que, por lo general, no es transparente ni explícita.

Acabamos, así, en una situación con ambivalencias. De un lado, “salud” social en la impaciencia de la gente frente a cualquier atisbo de corrupción. Simultáneamente, agendas de quienes levantan la información y llevan a cabo campañas a veces selectivas y que apuntan en dirección de unos “corruptos” –reales o presuntos– y guardan silencio sepulcral frente a otros. El balance, sin embargo, es positivo. Sociedad que se democratiza y con más información tiene un inmenso valor. Eso no la libra de estar alerta a la manipulación mediática y a las agendas ocultas que pudieran existir. 

Milagros

Fecha: 26-06-2015

“Obviamente, doctor, usted nunca ha sido una niña de 13 años”. Pensaba en la respuesta que da Cecilia —una de las vírgenes suicidas del libro de Jeffrey Eugenides— al médico que le pregunta qué hace ahí con las muñecas cortadas si aún no tiene edad de saber lo dura que es la vida. Pensaba en ello mientras las voces de las niñas de la clase de música de Ana Molina –“la profe” que les puso a oír desde la primaria a Satie, Morricone, Camaron o Kraftwerk–, se colaban por todos los rincones. Entre ellas la de una niña a la que en casa le han roto en mil pedazos su diario íntimo y ya no puede escribir, solo cantar. O las de Diana y Bianca, que apenas tres días antes del gran concierto siguen sin querer verse la cara: Diana plantó a Bianca por un chico y ahora ya no se hablan. Ninguna da el primer paso hacia la reconciliación, aunque Ana no deje de animarlas. La profe sabe lo que es luchar para cambiar las cosas desde dentro. Cuando le preguntaron cómo hacer para tener más milagros en las escuelas estatales, ella contestó: “Necesitamos sentirnos cómodos en ellas. Sólo hay que ver cómo es un colegio por fuera para no querer entrar. Abunda el feísmo a gran escala, luz halógena, intenso color verde caca. No interesa que nos sintamos a gusto en las escuelas ni que las consideremos nuestras pero, atención: lo son”. Por eso la banda formada en el colegio Pio XXII de Madrid se llama así, “Milagros”. 13 chicas de 13 años. Cuerpos de mujer que juegan a las palmas. Estudiantes de la escuela pública española nacidas en Madrid, Rumanía, Ecuador, Paraguay o Marruecos. Ana es la que pinta colores dentro de los muros tristes, la que los derriba. Por eso, aprender música en esta clase es tan importante para las niñas como lo que les pasa fuera. Las páginas del diario quizá no vuelvan a pegarse, pero este domingo van a cantar. Antes de irme veo a Diana y Bianca fundirse en un abrazo al fondo del pasillo. Y de tanto mirarlas, pienso por un minuto que las entiendo. 

Peruanos unidos por la sangre

Fecha: 26-06-2015

Hace casi un año, un amigo periodista a quien frecuento poco pero aprecio mucho, me escribió un mensaje directo por el Twitter, sugiriéndome que esta columna se ocupara del problema de la donación de sangre en el Perú.

“Augusto, perdona el atrevimiento pero, ¿has pensado en tocar el tema de la donación de sangre. Perú en la cola, gran problema?”, me escribió, y agregó “experiencia propia (cáncer me tiene alejado de amigos como tú) y dolor por el Perú”.

Yo, que soy muy malo para reaccionar ante circunstancias complejas como estas, quisiera aprovechar este momento para, por supuesto, apoyar esta causa por personas como él y como muchos peruanos que enfrentan tantos problemas en el país por la donación de sangre.

Y el momento actual es tremendamente oportuno porque Essalud ha lanzado la campaña ‘Unidos por la Sangre’ que tiene por objetivo dar vida a pacientes que la necesitan.
Cuando alguien dona sangre les puede dar vida a tres personas distintas. La donación de sangre es uno de los actos más altruistas que un ser humano puede hacer.
La sangre se regenera constantemente: cada segundo se producen dos millones de glóbulos rojos en nuestro organismo. 

Para donar sangre no hay que tener condiciones excepcionales, únicamente tener la conciencia de que es necesaria para alguien.

¿Para quién es necesaria nuestra sangre? Si somos víctimas de accidentes de tránsito, necesitaremos sangre. Si una madre gestante sufre de hemorragias durante el parto, necesitará sangre. Si nos hacen una cirugía, necesitaremos sangre. Los pacientes con cáncer, necesitarán sangre. Los pacientes con quemaduras, necesitarán sangre. Los pacientes con enfermedades hematológicas (hemofilia, leucemia), necesitarán sangre.

¿Qué pasa cuando donas? Primero, responderás un cuestionario relacionado a tu salud. Luego pasas un examen médico. Esto te permitirá saber tu tipo de sangre y si tienes anemia. Si estás apto para donar, podrás salvar hasta tres vidas. Al día siguiente podrás saber si sufres de alguna enfermedad como VIH, Hepatitis B/C, Sífilis, Chagas y HTLV.

Que esta campaña sea una gran oportunidad para tomar consciencia de la importancia de donar sangre, con un espíritu de solidaridad en busca de informar cómo hacerlo a aquellas personas que quieren y pueden salvar vidas. 

Participemos todos en esta gran campaña que puede ayudar a salvar vidas y ayudar a las personas con problemas complejos de salud a que su drama sea menos complejo de lo que ya es por la enfermedad.

La corrupción jajajá

Fecha: 26-06-2015

Los cuatro candidatos que concentran casi dos tercios de la intención de voto para las elecciones del próximo año son al mismo tiempo considerados, con algunas diferencias, como totalmente o “mayormente” corruptos, según una reciente encuesta de Ipsos. Un siguiente dato es concluyente: el porcentaje de los que piensan que alguno de los aspirantes es “totalmente” honrado no supera en ningún caso el 12%.

Podríamos sostener un eterno debate sobre si es posible que una persona solo sea “un poco corrupta” sin serlo “totalmente”. No es el caso por ahora. Lo más importante reside en la revelación de una aparente contradicción entre la crítica a la clase política y la disposición a votar por ella.

Esta conducta se explica generalmente desde la teoría de la elección racional; según esta, el votante se guía por la búsqueda de ventajas personales luego de un cálculo de costo/beneficio, una tesis que posteriores estudios relativizaron poniendo más énfasis en el voto de identidad, más colectivo y menos individual. Desde esta teoría, la preferencia del elector peruano a favor de quien “roba pero hace obra” o alguien parecido a esta figura expresaría un voto extremadamente pragmático a causa de la decepción y la desconfianza, y no de la ignorancia.

Estas razones no dejan de ser ciertas, pero no ayudan a explicar totalmente lo que está a punto de suceder con por lo menos 15 millones de votos dentro de unos meses, especialmente si el argumento induce a pensar que el elector peruano era bueno y se ha convertido en malo por culpa de los malos políticos.

Sucede que nuestro pragmatismo es también una forma de populismo construido más allá de la política y del Estado, un proceso en el que las elites y los ciudadanos se influyen mutuamente. El voto por candidatos a los que se consideran corruptos o “algo” corruptos no solo es un efecto; es también la síntesis de una larga interacción, una concurrencia, una correlación en la que tiene un papel decisivo la corrupción misma, no como un problema de los de arriba sino como uno de los movimientos sociales más vastos de los últimos años.

No nos engañemos; que una parte de los ciudadanos se apreste a votar por candidatos a los que cuestiona moralmente no significa necesariamente una concesión a la corrupción
“de los otros” sino el reconocimiento de que esta es profunda, sostenible e íntima. En el peor de los casos, desde esa lógica no parece ser muy clara la brecha entre los corruptos de arriba y los honrados de abajo.

Este contexto en que medios, políticos y académicos adulan al elector y señalan a los corruptos y a los que podrían serlo pero callan sobre el fenómeno, es ideal para que la sociedad le vuelva la espalda al problema. El resultado de este modelo de abordar la corrupción como caso judicial y no como movimiento social llevó a que en las elecciones regionales fuesen elegidos 14 gobernadores regionales investigados, denunciados o imputados, de los cuales tres (los de Huancavelica, Ayacucho y Moquegua) fueron objeto de sentencia y otros cuatro están a la espera de una decisión judicial.

Es importante como hito fundacional el pronunciamiento reciente “Nos merecemos más”, aunque los actuales escándalos de corrupción que copan los medios en forma determinante difícilmente serán el primer imperativo de la agenda electoral. En este punto, el votante peruano promedio es más prosistema de lo que parece, al grado de que por ahora no debería esperarse que el llamado voto ético sea significativo. Una muestra de esto es la escasísima atención que le prestan a la corrupción los dos frentes de izquierda que se forman de cara a las elecciones y las pocas referencias que recibe de los nuevos políticos.

Es evidente que, en este asunto, los sondeos no presentan nada nuevo, aunque de igual modo colocan sobre la mesa una compleja dinámica donde lo ilegítimo es relativo por la escasa censura social que concita. Tampoco importa mucho por ahora –mañana podría ser tarde– que exprese el punto más alto de la crisis de representación.

Conflictos y ausencia de política

Fecha: 26-06-2015

El largo y violento conflicto alrededor del proyecto de inversión minera de Tía María, en el valle del Tambo, en Arequipa, simboliza dramáticamente uno de los mayores obstáculos para el desarrollo y la democracia en el Perú: la ausencia de un Estado que goce de credibilidad entre sus ciudadanos. Es esta ausencia la que, en el fondo, impide que desacuerdos como este se solucionen por la vía del diálogo y la negociación en vez de desbordarse en violencia popular y represión policial.

Decir eso no significa justificar ni mitigar la gravedad de los actos de vandalismo cometidos por el sector más radical de la población opuesta a este proyecto. Todo acto de violencia es ilegal, equivale a la violación de los derechos de otros ciudadanos y, en última instancia, solamente hace más difícil llegar a una solución.

Pero ese radicalismo, lamentablemente, es el reverso de la forma autoritaria y muchas veces engañosa con que el Estado y las grandes empresas de extracción quieren imponer sus objetivos. En este caso, por ejemplo, mediante un estudio de impacto ambiental que ofrece motivos para la duda y la intención de seguir adelante con el proyecto prescindiendo de la necesaria licencia social.

Uno de los rasgos más visibles del comportamiento estatal a lo largo de este siglo es su estrecha alianza con las grandes empresas de la industria extractiva. Se entiende, ciertamente, que el Estado y los gobiernos busquen la continuidad de las inversiones que impulsan el crecimiento económico y apuntalan el fisco. Sin embargo, hay una diferencia entre desarrollar una política de estado que promueva la inversión y convertir al Estado en un favorecedor sistemático de los intereses de las empresas prescindiendo de toda otra consideración social e incluso jurídica.

Al hacer esto último el Estado deja de ser un árbitro legítimo que discierne entre los intereses de los diversos actores sociales tomando en cuenta el derecho, las reglas de juego democráticas y el interés público. Su parcialidad siempre en favor de las empresas hace que sea percibido por diversos sectores de la sociedad como una parte interesada más, como un actor que está actuando ilegítimamente como juez y parte. Y, al ocurrir eso, la capacidad del Estado para llamar al orden, para plantear soluciones a situaciones conflictivas y para presentar sus decisiones como necesidades para el bien público resultan severamente erosionadas. Tenemos, en resumen, un Estado percibido como ilegítimo y, por consiguiente, incapaz de ejercer una gobernabilidad democrática. Y, en esas circunstancias, una parte de la población recurre a la violencia mientras que el propio Estado se refugia en el autoritarismo.

Nos encontramos, de esta manera, ante un círculo vicioso –un ciclo repetitivo de desborde social y represión violenta—cuyo horizonte más amplio es la desaparición de la política en el país. Pues, en efecto, en este juego de engaños, protestas violentas y represión, es imprescindible preguntarse dónde están los partidos políticos que deberían ejercer la representación y encauzar el conflicto por vías pacíficas e institucionales.

Una vez más, el conflicto alrededor del proyecto Tía María nos recuerda, de una forma especialmente dramática, esa gran tarea siempre descuidada, la de reconstruir la política en el Perú; sin ella no habrá democracia sostenible.


TPP: al alto al caballazo

Autor: Mirko Lauer
Fecha: 26-06-2015

El Acuerdo de Asociación Transpacífico, TPP, viene siendo motivo de discordia entre los 12 países que lo negocian, e incluso dentro del propio EEUU, que lo promueve. La principal resistencia nace de las ventajas que Washington quiere obtener para las empresas transnacionales, en desmedro de los países convocados para discutir los temas.

Esta semana la polémica se reavivó cuando los embajadores de Chile, Perú y Singapur, citados por la ONG Inside US Trade, declararon en Washington que la aprobación del TPP por el Congreso de los EEUU no significa que el acuerdo sea inminente, pues los países tienen cuestiones pendientes que aún requieren negociación al más alto nivel político.  

El escepticismo de las declaraciones de Juan Gabriel Valdés, Luis Miguel Castilla y Ashok Kumer Mirpuri contrasta con el flamígero optimismo de Andrew Robb, ministro de Comercio australiano, que hace pocos días dijo que los países del TPP están “a una semana de negociación” para lograr el acuerdo. La cosa, pues, va para más largo.

Inside US Trade menciona que entre los temas polémicos más saltantes están los derechos de propiedad intelectual, el periodo de exclusividad de data para el caso de las medicinas, y la duración del proceso de eliminación de aranceles. Asuntos de fondo en los que se juega el avance de los países menos favorecidos.

Todo esto significa que los acuerdos (algunos de los cuales han sido debatidos en secreto, otro motivo de irritación) no van a poder ser simplemente tramitados por la vía tecnocrática, como quieren Washington y algunas otras capitales. Decir que falta todavía una discusión política al más alto nivel es un mensaje que podría bloquear las cosas.

Sin embargo el embajador peruano Castilla ha opinado que conviene apurarse, para que la negociación no colisione con las elecciones norteamericanas y peruanas del 2016. Pero esta preocupación parece ir a contrapelo de la otra idea, que es una conveniencia de que precisamente se introduzcan consideraciones políticas en la negociación.

Lo de Castilla parece ser una alusión a que el TPP aprobado todavía tendría que obtener el voto positivo de los Congresos de los países firmantes. Un proceso que puede volverse largo. De allí que el embajador Valdés haya pedido la misma paciencia frente a Chile que actualmente se viene mostrando frente a los EEUU.

En el Perú el debate viene siguiendo las líneas del que se dio en anteriores años frente al TLC con los EEUU. Casi todo el sector empresarial percibe grandes oportunidades, mientras que el sector laboral advierte pérdidas netas para la población, sobre todo en el impacto sobre el precio de los medicamentos, que ya ahora están aquí entre los más caros de la región. 

jueves, 25 de junio de 2015

La agenda de la gran concentración

Autor: Raúl Wiener
Fuente: Diario UNO
Fecha: 25-06-2015

Si “El Comercio” no lo hubiese querido, la velocidad y resonancia del caso Álvarez y la coyuntura del segundo semestre de 2014, hubieran sido otras. Si se recuerda bien, fue “La República” la que hizo una campaña sobre el asesinato de Nolasco y dio por segura la culpabilidad del presidente regional. Eso duró semanas y no pasó nada, salvo declaraciones de un lado para el otro.

¿En qué estaba la gran concentración? En, dale que dale, que Ramos no podía ser fiscal de la Nación por ser primo de Nadine Heredia y por haberlo negado cuando se lo preguntaron por primera vez, y que la cabeza del Ministerio Público debería ejercerla el fiscal Pablo Sánchez, que solo tenía un voto (el suyo), en la Junta de Fiscales.

La campaña de la gran familia de la prensa no prendió hasta que alguien hizo la conexión entre el fiscal Peláez (que no habría querido investigar al presidente ancashino) y Álvarez, y entre Peláez y Ramos (que habría contribuido a la impunidad en Ancash desde la oficina de control).

Ahí “El Comercio”, reajustó su ofensiva y dijo que lo de Álvarez era el peor caso de corrupción de la historia peruana y los fiscales supremos habían sido sus encubridores. De ahí siguió una campaña hasta la caída hace poco de Ramos (suspendido en el cargo) y la nominación a dedo de Sánchez, el favorito de calle La Rifa, que obviamente se ha puesto en línea con los Miró Quesada, a los que debe el puesto.

El poder mediático, por tanto, existe, pero a veces falla o se entraba porque sus operadores se creen todopoderosos y no lo son, en forma suficiente. Entre la mitad de 2014 y fin de año, la prensa concentrada tuvo todo el control de los casos Álvarez, Orellana y Martín Belaunde, y dictó la agenda de la “anticorrupción” en el país. Hasta que se cayó el tema de la “colaboración eficaz” y los exprocuraores Salas y Vilcatoma, se quedaron en el aire.

Entonces, la gran familia decidió que si la realidad no los ayudaba a mantener la presión sobre el gobierno, pues ellos podían crear su propia realidad. Es la sensación que deja paso a paso la denuncia de Correo Semanal, sacado del anonimato, para meter la gran “primicia”, el gobierno se auto chuponea y persigue y de paso anda investigando a inocuos personajes de oposición, con los que conversan y hacen transas todos los días.

La trama es enredada porque pasa desde Jorge del Castillo, actual lobista de transnacionales mineras y petroleras, Marisol Espinoza que se mantiene distante de la pareja presidencial, y otros, hasta llegar a Alan García que tiene un informe de haber sido seguido en Lima, en días en que se encontraba en Madrid.

En fin, cualquier cosa pero en el país ya se instaló otro “peligro” y otra manera de victimizar a una oposición que se mueve como una veleta. Si Humala se asusta con ella, será que está temiendo hasta su sombra. O que “El Comercio” quiere que sintamos eso.

Gas: Estafa exportadora, tarifazo domiciliario

Fuente: Diario UNO
Fecha: 23.06-2015

El Pueblo votó por la Recuperación del gas para priorizar el mercado interno y su transformación petroquímica industrial, derrotando el dominio del Consorcio Camisea. Y votó por Gas Barato como combustible domiciliario, conectado con tuberías a domicilio, como en Colombia que en 5 años tiene 7 millones de usuarios conectados.

Humala ha traicionado. El 50 % del Gas se exporta, vendido al Consorcio dominante a precios miserables. Ha impuesto el Pacto Infame Shell-Gobierno, favoreciendo un curso ilegal de regalías bajas con reexportación, incumpliendo el Laudo con el CIADI que ganó el Perú y obliga a que se paguen las regalías adecuadas. En los próximos 15 años el Gabinete le regala a Shell ganancias por 20 mil millones de dólares.Ante mi denuncia el Congreso se negó a darle al Gabinete facultades delegadas en materia energética. Ahora, anuncian “renegociar el contrato”, esto es, pactar con Shell la traición contra el Perú.

La contracara es el descomunal tarifazo interno en el gas natural de consumo domiciliario (GND). Solo existen conexiones domiciliarias en Lima, a 200 mil usuarios, cuando debería haber 1 millón, y también ductos en el sur y el norte.

Se pretende además aplicar un brutal tarifazo que llevará a que su tarifa de consumo de gas domiciliario sea más cara que el gas equivalente del balón de GLP. Elevan los pagos de conexión de S/. 600 a S/. 1,600 o 1,900. Imponen tasas de intereses leoninos, 18 % o más de lo financiado, en plazos cortos. Al precio por consumo le aplican cargos absurdos y abusivos (de transporte, etc.).

El mismo Consorcio que exporta el gas, también administra el GLP, que es generado con los líquidos de Camisea. Abastece el 80 % del GLP del mercado nacional cautivo. También exporta GLP. Incumple el mandato legal, pues cuando tiene problemas (más demanda, etc.) reduce el abastecimiento nacional ¡pero continúa la exportación! Su obligación es priorizar el mercado nacional y abastecerlo. Importa a precio más caro y favorece alzas especulativas. Obtiene pingües ganancias.

Con la población planteamos alternativas de solución. Debe anularse los cargos ilegales, como el de ¡“transporte”!,¡“para cancelar el ducto central nacional”! Con los 64 millones de dólares, que el CIADI obligó este año a pagar al Estado por los 10 embarques de la ilegal re-exportación de Gas, debe ampliarse el fondo promocional (en plazo y tasas) de Osinergmin. El Plan de Lima puede así garantizar conectar a las casas con GND a 2 millones de usuarios en Lima, en corto plazo. De esta forma, el GND tendría un precio real de 12 a 14 soles por consumo domiciliario. Y así proyectarse a otras zonas del Perú.¡Está en curso la batalla patriótica por el Gas para el Perú!

lunes, 22 de junio de 2015

Un silencio de nuestros auspiciadores

Autor: Mirko Lauer
Fecha: 22-06-2015

Una crisis de avisaje empieza a amenazar a las páginas web del mundo. Los programas para bloquear publicidad en red han prendido, y a una velocidad inesperada. Una encuesta del Reuters Institute en 12 países revela que los bloqueadores de avisos pronto serán una mayoría. Ya son 46% de los usuarios de internet en los EEUU y 39% de los de Gran Bretaña.

Cálculos recogidos por The Financial Times para marzo pasado ponían a los usuarios bloqueadores del mundo en 2,800 millones. Dentro de eso los usuarios por mes han aumentado de 21 millones en enero del 2010 a 144 millones en junio del 2014. Bloquean más, en realidad muchísimo más, los hombres jóvenes entre los 18 y los 29 años de edad. Bloquean menos las mujeres mayores de 60.

El Columbia Journalism Review define así el contexto de la crisis: “Los lectores detestan los avisos en línea. Siguen sin querer pagar por las noticias. Las tablets no les parecen muy excitantes para informarse. La página web está retrocediendo rápido, usurpada por Facebook. La mayor sorpresa: los apps bloqueadores de avisos han devenido tendencia central”.

Los bloqueadores mismos, de los cuales ya hay docenas en el mercado (probablemente AdBlock Plus es el más popular), han devenido un negocio en sí mismos. Pues si bien algunos son gratuitos, otros irónicamente cobran por la instalación.

Las cosas todavía no están decididas. Los avisadores y los receptores de avisos (con Google a la cabeza) están haciendo enormes esfuerzos tecnológicos, legales y mercadotécnicos para contrarrestar la tendencia. Ya han aparecido algunos antibloqueadores en el mercado, pero no han logrado revertir el curso de las cosas.

Todo esto le da un nuevo giro a las teorías sobre los medios tradicionales y la red. La más acreditada es que tarde o temprano internet se va a comer a los medios impresos, y en cierto sentido ha venido sucediendo. Pero nadie esperaba que la propia tecnología de internet pudiera generar software comercialmente suicida.

Si el fenómeno antipublicitario se llega a consolidar, la única salida es una con la que los proveedores de contenido vienen soñando desde hace tiempo: que los usuarios paguen por todo lo que hoy obtienen casi gratuitamente en internet. Lo cual nos colocaría a todos entre la espada y la pared. Pues ese es el dinero que hoy los avisos están pagando en parte.
El bloqueo publicitario en la red además está afectando a los medios tradicionales, sobre todo a los impresos. Virtualmente todos han abierto sucursales digitales en parte para recuperar algunos lectores que internet les quita, y en parte para tener un nuevo espacio donde vender publicidad. Este segundo espacio comercial se está cerrando. 

El padre ausente

Autor: Jorge Bruce
Fecha: 22-06-2015

Escribo estas líneas que ustedes tendrán la indulgencia de leer un lunes, el día del padre. Debo decir que para mí significa más o menos lo mismo que el día del pisco o el pan con chicharrón (aunque esta última palabra sea acaso más importante en el contexto nacional, por motivos tanto literales como figurados). Bueno, eso pensaba, hasta que recibí la llamada de uno de mis hijos que está en un país lejano, para darme un beso. De pronto, todo cambió. En los recovecos de mi inconsciente se agigantó la figura del Padre, con mayúscula. El afecto, como siempre, pudo más que el intelecto. Sin que pudiera hacer nada para impedirlo, comencé a preguntarme por mi rol paterno, por mis errores y omisiones (ah, la culpa judeocristiana), a buscar por ahí algún acierto que me redima (ah, el narcisismo freudiano).

Como esta columna suele intercalar los acontecimientos personales con los colectivos, les narro la fugaz secuencia de estaciones por la que transcurrió el tren de mi pensamiento: tras mirarme en el engañoso espejo de mi yo, recordé la figura de mi propio progenitor, ya fallecido, e hice un breve recuento de lo mismo que hice conmigo. Sin entrar en intimidades, solo diré que lo sigo mirando hacia arriba y eso me viene bien. Nada como un modelo respetado para que te sientas guiado y acompañado en este complejo (otra palabra de connotaciones psicoanalíticas) cometido. Por algo Freud decía que hay tres oficios imposibles: educar, gobernar y psicoanalizar. En donde imposible alude al afán de hacerlo a la perfección: no se puede.

Pero como esta columna suele intercalar asuntos personales con los colectivos, pronto llegué a la paradigmática metáfora del Presidente como padre, en tanto jefe del Estado (temo que Rosa María Palacios me corrija diciendo que el jefe es el premier o algo así). En ese punto de mis reflexiones, es decir aquí y ahora, sentí un angustioso vacío. Porque la figura de ese padre simbólico es la de una silueta en blanco. O, si prefieren, tan desdibujada que sus contornos se pierden en la neblina de este invierno de nuestro descontento, tibio e indeciso. Si me permiten seguir asociando libremente, es la imagen de un padre tan fascinado con su esposa, tan irritado con sus cada vez más numerosos detractores, que ha olvidado a sus hijos. Estos, a su vez, parecen estar pasando de un reclamo irritado, primer paso del duelo melancólico, a una creciente indiferencia.

Esto es lo peor que le puede suceder a un padre. Que nadie espere más nada de él (ni siquiera su mujer). Más aún: es lo peor que le puede suceder a un país, que el presidente (con minúscula) aparezca como una presencia inocua, desvalorizada, irrelevante. Pienso también en quienes lo vieron llegar al poder con pánico, alucinando un padre tiránico, persecutorio e irresponsable. Como ya ha ocurrido antes, deben sentir vergüenza por haberse dejado dominar por sus fantasmas. Ese temible Hugo Chávez en versión nacionalista, solo existía en su ideologizada imaginación. Otra vez estamos solos. A lo mejor ya es hora de arreglarnos entre nosotros.

Afirmación perversa

Fecha: 22-06-2015

El Presidente no puede ir a Larcomar ni comprarse un reloj, nos tratan como ciudadanos de segunda. Nadine Heredia.

El lugar de Godiva en el mercado del chocolate de lujo equivale al de Zara en el de la alta costura; más pensado para la exhibición de nuevos ricos, necesitados de aparentar con marcas nombradas y envoltorios dorados, que para los verdaderos aficionados al chocolate. Periodista gastronómico Ignacio Medina.

¡Que rajen! Nosotros trabajamos para la gente, ¿o acaso estamos calentando una curul y peleando por las puras? Nadine Heredia. 

Un poco más e incluyen a las compañeras del salón de clases de Nadine. Congresista Teófilo Gamarra. 

Es una campaña de demolición contra un político como nunca se había visto. Nadine Heredia.

En mi gobierno no se recibieron coimas. Alejandro Toledo.

La población tiene miopía, el gobierno cataratas y la empresa ceguera total. José Matos Mar sobre el proyecto minero de Tía María.

Nosotros, en nuestro grupo hemos decidido no participar en este proceso de desaceleración de la economía. Carlos Rodríguez Pastor, presidente de Intercorp.

El Perú es un país del efectivo, del cash. El día que corrijamos eso, los niveles de violencia van a bajar. Eduardo Torres Llosa, CEO BBVA Perú.

Una sola relación sexual, sea esta consensual o producto de una salvaje violación, puede causar embarazo en un número muy significativo de casos. Y el sugerir que una mujer violada no sale encinta es una afirmación muy perversa. Doctor Elmer Huerta.

Luego de escucharlo, qué quieren que les diga, me dejó la sensación de que estamos gobernados por subnormales. Periodista Pedro Salinas sobre Juan Carlos Eguren. 

Es un tema de madurez, de saber esperar, prepararse adecuadamente y tener las horas de vuelo para una tarea importante como presidir el PPC. Raúl Castro sobre Beingolea. 

Tengo derecho a aspirar a lo que se me ocurra, hasta ser astronauta. Daniel Urresti. 

Vamos a capturar a todos los Gerald Oropeza que existan en el país.  José Luis Pérez Guadalupe.
La Iglesia no es comunista cuando habla de los pobres. Papa Francisco.

Qué pena, qué juego tan sucio el de Venezuela, parece que los entrenó Maduro. Ex presidente mexicano Felipe Calderón.

Espero que el cura de mi parroquia no me castigue por decir esto pero no tomo mis políticas económicas de mis obispos, cardenales o de mi Papa. Jeb Bush acerca de la encíclica papal sobre el medio ambiente. 

México es un gran enemigo de EE.UU. Nos envía gente con un montón de problemas, nos traen drogas y el crimen, son violadores. Candidato presidencial Donald Trump.

TPP y secretismo: la forma sí importa

Fecha: 22-06-2015

Las reglas de los intercambios internacionales para el siglo XXI se están negociando en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), donde participan doce países de la Cuenca del Pacífico (1). Uno de los principales temas tiene que ver con una cuestión que pareciera ser de forma y no de fondo: el “supersecretismo” de las negociaciones.

Después de más de 2 años de reuniones no se conoce ni uno solo de los textos en negociación: propiedad intelectual, medio ambiente, inversión extranjera, compras gubernamentales, normas laborales, solución de controversias entre inversionistas y Estados, para mencionar los más importantes. Solo se conocen los textos “filtrados” por Wikileaks, lo que ha enfurecido a los gobiernos.

La cuestión acá es que la forma (el secretismo) es también el fondo, pues no solo importa “lo que se acuerde”, sino también el “cómo” se acuerda. En estos días en EEUU el presidente Obama quiere sacar el TPP, sí o sí, pues lo considera parte esencial, no solo de “lo comercial”, sino de su estrategia geopolítica (tratar de contrarrestar el avance de China algo que, dicen muchos analistas, ya no es posible alcanzar).

Para lograrlo se ha aliado con el Partido Republicano, pues buena parte del Partido Demócrata no lo apoya. Dice el Financial Times de Londres: “El paradigma actual del gobierno de Obama es negociar acuerdos con niveles de secretismo paranoicos y después llevarlo al Congreso para que este apruebe el tratado con un voto de “sí” o “no”, sin posibilidad de discusión alguna, para lo cual necesitan de una ley especial llamada “vía rápida” (“fast track”, en inglés) (Editorial 21/06/2015, www.ft.com). 

Y agrega: “Todo este secretismo hace que el TPP sea cada vez menos legítimo. (…) A menos que se pueda construir una coalición amplia para estos Tratados, el modelo de EEUU para hacerlo está llegando al final de su vida útil”. Por tanto, dicen, se debe volver a negociar dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) donde participan, de manera transparente, todos los países miembros. Lamentablemente, dice el FT, la OMC ha fracasado con la negociación de la Ronda Doha, que empezó el 2001 y hasta ahora no llega a ningún acuerdo.

Lo que el FT no dice es que la razón del “impasse” es la cambiante correlación económica mundial: las “economías emergentes” cada día pesan más y los “países avanzados” (PA) ya no pueden imponer sus reglas como antes, lo que se ha profundizado con la entrada de China a la OMC, justo en el 2001.

Así, los planteamientos de los PA de que se negocie en Doha temas como: apertura de las compras gubernamentales de los Estados a la participación de postores extranjeros, un tratado para el tratamiento de la inversión extranjera (estos, junto con otros, son los llamados “Temas de Singapur”) no fueron aceptados por los países emergentes lo que llevó al fracaso de la Reunión de Cancún en el 2003.

Y tampoco se aceptó que los PA no quisieran negociar la reducción de sus enormes subsidios agrícolas (más de US$ 300,000 millones anuales en los países de la OCDE). Así como lo leen: los supuestos campeones del “libre mercado” subsidian sus mercados agrícolas (y en el Perú el ministro Segura eliminó hace poco, sin rubor alguno, la franja de precios que permite neutralizar el impacto negativo de esos subsidios).

Dicho de otro modo: los países en desarrollo, liderados por los “chicos nuevos del barrio” (China, India, Brasil, Rusia) le dijeron “basta” a los PA. Es ahí que comienza la ofensiva de EEUU para firmar Tratados de Libre Comercio (TLC), país por país. Como ya no pueden imponer sus reglas negociando con todos, ahora negocian uno a uno con países chicos.
Ahora bien, el TPP es la madre de todos los TLC (son 12 países) y, ojo, no está China. Pero allí no acaba. En el 2013 comenzó la negociación de un TLC entre EEUU y la Unión Europea: el Acuerdo de Asociación Transatlántica (TTIP, en inglés). Así, el TPP y el TTIP confirman la sentencia de muerte a la OMC.

Las formas son el fondo, entonces. Y si vamos a los contenidos, hay también enormes problemas. Dice el Nobel Joseph Stiglitz: “Esta es la verdad del TPP: se quiere inclinar la balanza de poder para favorecer a las grandes empresas. Se trata de aumentar las utilidades de algunas empresas a costa de otras –por ejemplo a favor de “Big Pharma” contra los productores de medicinas genéricas–. Estas ganancias perjudican el bienestar de las mayorías”. Lo que agudiza la desigualdad y atenta contra el propio crecimiento económico (2).

¿Y qué hace el gobierno? Pues acompaña las negociaciones con mucho gusto. Y no nos informa lo que “negocia”. Hace un par de años se dijo que no iríamos un centímetro más allá del TLC con EEUU. Pero desde entonces, cero. Qué diferencia con Chile, donde el ministro Heraldo Muñoz ha ido al Congreso y ha sustentado lo que (a su parecer) son los pros y contras del TPP. En particular, ha dicho que “no aceptarán ir más allá de 5 años en la protección a las patentes biológicas” (La Tercera, 20/05/2015). Aún así hay una fuerte oposición al TPP.

La transparencia es un pilar de la democracia (este diario ha liderado esa reivindicación) y permite analizar el fondo del asunto. Es hora de avanzar más aún para impedir que “el centímetro” se convierta en “un metro” de concesiones y entreguismo. Todavía estamos a tiempo.

domingo, 21 de junio de 2015

Berlin

Fecha: 20-06-2015

Hace unos días me pidieron contribuir a un programa llamado “10 Cosas” que produce mi universidad. El espacio pide a un docente seleccionar un autor o autora que haya marcado su vida como académico. Casi sin pensarlo, escogí a Isaiah Berlin (1909-1997), filósofo, liberal, historiador de las ideas, humanista, activista. Si les interesa, podrán ver el programa pronto y ojalá se animen a leer su obra.

Me quedé pensando por qué opté por Berlin casi por reflejo si hace años que no trabajo nada sobre el autor. Revisar sus textos me hizo tomar conciencia (o recordar) en qué medida Berlin nos ofrece ideas muy poderosas, atractivas, para un joven que creció en el Perú de los años ochenta y noventa. O, mejor dicho, para cualquier persona que vive en una sociedad donde las ideologías, los dogmas, se manifiestan en forma acrítica y agresiva en la esfera pública. 

Imposible detallar su obra en este espacio, pero básicamente Berlin estudia la genealogía de ideas que terminaron haciendo del siglo XX uno de muerte y destrucción. Encuentra que la fuente de los totalitarismos y movimientos autoritarios no está solo en románticos, socialistas y conservadores, sino también en ilustrados, racionalistas. Muestra cómo las ideas abstractas que prometen la armonía social y la “verdadera” libertad con frecuencia han aplastado a individuos concretos.

Sus ideas, más bien, son una invitación a la duda, a la prudencia. Berlin, casi por oposición, nos ofrece un liberalismo agonista, basado en el pluralismo de valores antes que en certezas. Un liberalismo que demanda del Estado considerable espacio para la “libertad negativa” (entendida como ausencia de límites externos) a fin de garantizar que los grandes proyectos políticos no terminen en abusos. Pero es también un liberalismo que critica a quienes usan la libertad para justificar privilegios y exclusión. “La libertad de los lobos ha significado con frecuencia la muerte de las ovejas”, nos dice.

Releer estos ensayos me recordó en qué medida este pluralismo político ayudó a articular mi rechazo a una serie de ideologías y estilos políticos antipluralistas que nos rodearon en los ochenta y noventa. El totalitarismo de Sendero Luminoso; la brutalidad del Estado; la arrogancia y violentismo de la izquierda; la indolencia y racismo de la derecha conservadora; el Fujimorismo con su matonería; el dogma del mercado y su celebración de la desigualdad como fuente de desarrollo.  

Luego me fui alejando de Berlin. La filosofía analítica nos muestra lo difícil que es basar la libertad en el pluralismo. Y la ciencia política, especialmente la economía política, deja en claro que pasar de ideas políticas a fenómenos políticos no es tan sencillo. Sin negar un peso a las ideas, hay condiciones que favorecen su impacto, otros procesos que explican por qué unos países fueron más proclives a totalitarismos y autoritarismos que otros. 
Hoy el valor de Berlin sigue vigente y ha sido muy bueno recordarlo. Difícil en un país fragmentado y con profundas diferencias sociales hablar de rasgos generacionales, pero seguro varios compartirán mi rechazo ochentero a los proyectos que no dudan de sí mismos. Nulo entusiasmo por las grandes promesas de justicia y cambio que no parten de reconocer sus límites, contradicciones ni sus excesos pasados; rechazo visceral al razonamiento arrogante de nuestra limeña derecha civilizadora. Berlin (como Aron, Nussbaum, Hampshire) refuerza estas intuiciones y nos enseñan la importancia de una mirada escéptica contra los termocéfalos de todo tipo. Parafraseándolo, un ideal menos grandioso que el ofrecido por otras ideologías, pero no por ello menos inspirador.

Fuego griego

Autor: Raúl Tola
Fecha: 20-06-2015

“La jefa de los criminales saluda al otro bando». El rostro normalmente relajado y seguro del ministro griego Yanis Varoufakis se torció en un gesto de incomodidad al escuchar a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde, mientras se estrechaban las manos este viernes, en los comienzos de una negociación con el Eurogrupo que resultaba crítica para el destino de la economía de Grecia, y que parece haberlo puesto al límite del abismo. Por si no había sido lo suficientemente clara, Lagarde ofreció unas declaraciones incluso más duras luego de la reunión, cuando ya se sabía que era un fracaso: la clave es «volver al diálogo con adultos en la sala».

Mientras el enésimo intento por llegar a un acuerdo con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI naufraga, la realidad griega resulta cada vez más desesperanzadora. Su banca ha perdido una cuarta parte de sus recursos desde noviembre, una fuga de capitales que se ha acentuado a niveles de vértigo en esta última semana, cuando €3,000 millones se marcharon hacia mercados más seguros, €1,000 millones solo el jueves. A pesar de ser el país que más reformas ha emprendido desde el estallido de la crisis financiera de 2010, su contraparte le exige nuevos recortes para este 2015: hasta por €3,000 millones, que le permitan un superávit de 1% del PBI.

El gobierno del Primer Ministro Alexis Tsipras, que ganó las elecciones con la promesa de frenar la austeridad, se niega a hacer esas concesiones, que supondrían rebajar aún más las alicaídas pensiones de sus jubilados, y ha propuesto la reestructuración de su deuda, con un tipo de interés más bajo y un plazo más largo. Cuenta con el apoyo de un buen número de economistas, quienes afirman que estas metas de superávit son imposibles de alcanzar, y que solo la reestructuración abriría las puertas a una solución sensata.

Curiosamente, desde el estallido de la crisis financiera de 2010 (cuando se reveló que los griegos habían falseado descaradamente las cifras de sus cuentas públicas), no había tanta unanimidad sobre las concesiones que ambas partes tienen que hacer. ¿Entonces por qué es tan difícil alcanzar el acuerdo? Porque para Europa Grecia cada vez es un problema más político, y menos técnico. ¿Cómo reaccionarían países como España, Irlanda o Portugal, que se ajustaron los pantalones, y ahora muestran las primeras señales de recuperación? ¿Por qué ese pequeño y rebelde país bañado por los mares Jónico y Egeo merecería un trato preferencial?

Todo parece indicar que esta clase de consideraciones son las que han llevado a Tsipras a tensar hasta este límite la cuerda de la negociación —con gestos como una reunión con Vladimir Putin este mismo viernes en San Petersburgo, para estrechar lazos en materia energética—. Al Primer Ministro griego el momento de la verdad le llegará el lunes, en la reunión cumbre de mandatarios de la Unión Europea (UE), donde podrá tener un diálogo menos técnico, y bastante más político que en los últimos tiempos. Si esta vez fracasa, Grecia entraría en una espiral de consecuencias traumáticas. El martes podría tomar medidas de emergencia, como declarar unas vacaciones bancarias o imponer un corralito para frenar la sangría de capitales. Entre ese día y el 20 de julio terminaría la prórroga para negociar un nuevo rescate, y vencerían adeudos por €1,600 millones al FMI y €3,500 al Banco Central Europeo. Todo podría concluir con una declaratoria de quiebra.

Otro camino que se discute es el de la «Grexit»: la salida de los helenos del Euro y hasta de la Unión. Quienes apuestan por ella dicen que Grecia solo representa el 2% de la economía de la eurozona —todo su PBI es comparable con el valor de una sola empresa española, Inditex de Amancio Ortega, dueña de la marca Zara—, y que los costos de su marcha podrían ser asumidos con facilidad. Pero una mayoría de especialistas se inclinan por su permanencia, y no solo por consideraciones economicistas. ¿Acaso es este el camino que tomará la UE cada vez que uno de sus miembros enfrente una crisis? ¿Cómo podría seguir adelante este proceso de integración, sin el país que con su tecnología, su arte, su filosofía y su política terminó por inventar aquello que ahora conocemos como sociedad occidental? Estas son las preguntas fundamentales que ahora más que nunca deberán hacerse Ángela Merkel y los demás líderes europeos. Ojalá los fantasmas de Platón, Sócrates, Aristóteles, Pitágoras o Pericles los iluminen.

Televisión y sociedad

Fecha: 19-06-2015

La televisión peruana se ha convertido en un serio obstáculo para el saneamiento de nuestra cultura pública. Desde los espacios  de entretenimiento hasta los de noticias o comentario político, la programación diaria, esa que consume una enorme proporción de nuestra población, solo ofrece trivialidad o vulgaridad o una imagen deformante de nuestra realidad. 

¿Cómo explicarnos esta degradación, sus orígenes y sus efectos? Muchas veces se señala a la televisión como un reflejo de la sociedad. Pero ¿qué ocurriría si la imagináramos al revés, es decir, que es la sociedad la que refleja a la televisión?

Verla así no resulta tan descabellado. Los medios nos brindan modelos éticos y estéticos, promueven hábitos y gustos. La televisión es sin lugar a dudas el medio más persuasivo. Es más, para resultar convincente y persuasiva, la televisión no necesita ser de calidad. Le basta recurrir a técnicas muy sencillas para impactar en la imaginación de millones de personas.

Afirmar que los televidentes “elegimos” qué canal ver y que mediante nuestra elección validamos la oferta televisiva es muy simplista. Los medios son un camino de ida y vuelta. Ellos tienen el poder de formar los gustos del público e incluso de incidir en su forma de pensar. Una vez que se ha formado un hábito, una vez que se ha logrado definir un gusto, es difícil cambiar de elección.

La llamada televisión basura es una realidad innegable. No es, como algunos confunden, televisión popular. Es más bien televisión que interfiere en el desarrollo humano de las personas, pues alimenta los instintos básicos, no las capacidades superiores como son, por ejemplo, la crítica, la ética y la estética. La televisión basura es valorada no por su contenido sino porque logra un efecto, que es el de imponerse en los hogares. Fomenta la competencia agresiva, la humillación del otro, la curiosidad obscena, el racismo, el sexismo y el machismo. 

Pero además la televisión basura ha dado un paso adelante en su capacidad de suplir la realidad. Porque ahora resulta que ella misma es su propio objeto de observación. En efecto, la televisión basura habla de sí misma. Son sus personajes y sus escenas las que se convierten en noticia. Es un espectáculo sobre el espectáculo, un mundo que finalmente parece cerrado en sí mismo porque no está interesado en lo que ocurra afuera.

El impacto de la televisión basura en nuestras vidas es enorme. Principalmente afecta nuestra condición ciudadana al reducirnos a consumidores de espectáculos vacuos. Es un instrumento de distracción propiamente dicho que nos aliena del mundo y nos impide mirar nuestro entorno.

Se puede regular la televisión y esto no significa censurarla. Pero, sobre todo, la televisión misma debe ofrecer alternativas. Muchos de los que niegan el poder de los medios son los mismos que invierten en publicidad en ellos. Dado que este poder existe, tiene sentido que sea considerado como un bien público que debe servir a los ciudadanos.

Las respuestas no son sencillas y es imperativo ser muy cuidadosos de no vulnerar las libertades que constituyen a nuestra democracia. Pero una televisión como la que tenemos afecta de modos oblicuos, pero efectivos, al fortalecimiento de nuestra ciudadanía. Es un problema que no podemos evadir indefinidamente.

Kémoly

Fecha: 21-06-2015

Así lo etiquetó solapadamente el genial Piero Quijano, quien es como el espíritu de esta y otras opiniones de papel. Lo hizo, si mal no recuerdo, en la columna de Eduardo Dargent.

La alusión era, evidentemente, al parlamentario Juan Carlos Eguren, autor de las frases más repelentes de la semana. “Es casi imposible que se produzca un embarazo después de una violación callejera, porque se produce en un estado de estrés, de shock, donde, obviamente, la mujer no tiene ningún tipo de lubricación”, dijo. Y no fue lo único que dijo, les cuento. “Alrededor del 40% de los violadores no llega a tener eyaculación porque son enfermos. Incluso hay un porcentaje que sufre disfunción eréctil”, añadió.

Y bueno. Tomando en cuenta que en el Perú nos sobran los tontos solemnes (pues eso es como algo muy nuestro), y considerando además la vis cómica innegable del congresista Eguren y sus ideas tan rezurcidas como la cara de Frankenstein, igual uno no deja de sentir impotencia ante tanto sainete imbécil.  

Porque a ver. ¿De dónde ha sacado este político analfabeto en materia de fertilidad y de sensibilidad los datos que regurgitó tan alegremente? ¿Qué hace un varón opinando sobre un tópico tan delicado, cuya decisión debería depender únicamente de la mujer que ha sido víctima de una violación? ¿No es lo mínimamente empático este señor Eguren para ponerse en los zapatos de una mujer violada? ¿Nadie le ha dicho que sus ideas fundadas en el dogmatismo ciego y en creencias de rigideces cadavéricas, intoxicadas por la fe religiosa, en lugar de hacer el bien, perpetúan el mal?

Tampoco deja de sorprender que, quien lanzó tremenda insensatez sea el presidente de una comisión en el Congreso. Y no de cualquier comisión, digo. Sino de una que ve temas de justicia y derechos humanos. Y obvio. Cada uno es como es, y las palabras las carga el diablo, y Eguren tiene todo el derecho a pensar y a creer en lo que le dé la regalada gana.

Pero como autoridad, la cosa cambia un poco. Porque luego de escucharlo, qué quieren que les diga, me dejó la sensación de que estamos siendo gobernados por subnormales. Y que, si las leyes que nos rigen o que nos van a regir a futuro van a depender de especímenes como el susodicho, que no toman en cuenta que el Perú es el país con la mayor tasa de denuncias por violación sexual en toda Sudamérica, pues vayamos pensando en el harakiri.

Lo más alucinante es que no era el único que pensaba así. Sus correligionarios pepecistas, con excepción de Pablo Secada, lo defendieron a capa y espada y a machamartillo. Y el proyecto de ley para despenalizar el aborto en casos de violación, qué creen, de paso fue archivado sin ser debatido. Tal cual.

Es cierto que del Parlamento nacional puede esperarse cualquier cosa. Porque es a lo que nos tienen acostumbrados. Y la barrabasada de Eguren, si me apuran, no es más que un botón más. De aquellos que confirman que en el Perú nos regentan ignorantes y fariseos y conservadores, y políticos pusilánimes que quieren evitar enfrentarse a la iglesia católica. No obstante, como anotó Eduardo Dargent en estas mismas páginas, no deja de inquietar “el silencio político que sigue a la pachotada”. 

La indiferencia, la ausencia de autocrítica, la indolencia, la autocomplacencia, la contumacia, son síntomas preocupantes en una sociedad. Y eso, a ver si nos enteramos, es algo que debería hervirnos la sangre a quienes queremos vivir como ciudadanos libres en un Estado no confesional. 

Porque, todo hay que decirlo, el Perú es un remedo de nación, gobernado por una cuadrilla de personajillos insustanciales, donde los pánfilos destacan, y nadie asume la culpa de nada. Porque la estupidez es como algo natural. Y bueno. Este tipo de situaciones son las que nos llevan a pensar a varios de que esto no tiene solución. Que este Perú irresponsable, que produce payasos a borbotones, está condenado a repetirse a sí mismo hasta el infinito y más allá. 

No obstante, pasado mi estupor, sigue siendo un alivio que, pese a todo, hay gente que se resiste a vivir bajo este karma. Y se arriesga. Y opina. Y guerrea. Y se encoleriza. Y se resiste a ser un aborregado más. Y protesta. Y lo hace ahí donde el idiotismo depreda a su aire. Con el propósito de evitar que nos conviertan en un país apocado y acoquinado, conformado por acríticos e ignorantes.

Feliz día

Autor: Geraldine García
Fecha: 21-06-2015

Hoy papá es importante. Sin embargo, años atrás no era un día tan bonito. Te peleaste, se fue, tú te fuiste, quizás solo lo veías en fotos, ya no era lo mismo. Y es que la vida se encargó de alejarlos a ambos. Padre e hijo, separados. 

Mientras esta fecha, para algunos era un momento de alegría, a ti te hacía sentir fuera de contexto. 

No podías sentirte como cualquier hijo. Tu desconsuelo te ganaba y tratabas de refugiarte en cualquier lugar donde la palabra familia fuera sinónimo de unión. O preferías dormir. 

El que cuento es el caso de Mario. Su historia ha cambiado. Ahora vive con su familia y al fin puede decir “Papá, te quiero”, tras derrotar a su propia soberbia. Hoy, él más que nunca sabe que los regalos son lo de menos. Cualquier cosa que compre no es suficiente. El solo contemplar a su padre cuando ve televisión, compartir con él una cena o conversar hasta altas horas de la noche, es lo mejor para él, y también el mayor consuelo y acto de amor que pudiera recibir su padre.

Y es que al fin son una familia. Él ya está recuperado y su papá también. La relación va ‘viento en popa’. Él respeta sus opiniones, mientras que Mario, día a día, tiene la oportunidad de decir: Te amo. Ahora, todo es distinto. Y como la relación está mucho más sólida, Mario quiere darle un presente, pero no como lo hacía años atrás. Esta vez tiene claro que su regalo no lo representa ni demuestra cuánto quiere a papá. Es solo un detalle.

Para él, almorzar con su padre y contemplar su vejez, lo es todo. Pero al igual que todos los que se hacen llamar hijos, busca engreír de alguna manera a su papá. No será el regalo con etiqueta de tres o cuatro ceros, no será lo último en tecnología, ni mucho menos la fragancia de diseñador que alguna vez le compró. Esta vez buscará ese detalle que lo haga feliz: ser siempre un mejor hijo. 

El futuro del Gabinete Cateriano

Fecha: 21-06-2015

A poco más de un mes del 28 de julio, está claro que el gobierno no forzará la censura de su gabinete para cerrar el Congreso. Luego de ese día, el Congreso podrá censurar cuantos gabinetes quiera sin temer su disolución. Aunque algunos desinformados descartaban la opción del cierre del Congreso, esta siempre estuvo sobre la mesa. Nunca fue la apuesta de Cateriano, eso es verdad, que veía en ese cierre la posibilidad de perder la democracia que tanto ha costado conservar ya por 15 años consecutivos. Desde Paniagua, Toledo, García y Humala han transferido el poder a quien democráticamente ha elegido el pueblo. Parecerá poco, pero para la historia de dictaduras militares, golpes de Estado, cierres del parlamento, autoritarismos populistas, merece un gran reconocimiento. 

El ministro Cateriano no quería pasar a la historia como el responsable de la suspensión de esta sucesión democrática. La disolución del Congreso hubiera sido contestada con la vacancia. La irresponsabilidad del Congreso al censurar, por primera vez en 50 años, al gabinete Jara, por un asunto que ya nadie ni menciona, no podía ser respondida con otra medida de consecuencias imprevisibles.

¿Quiénes querían cerrar el Congreso? En primer lugar, Ollanta Humala. El Presidente está harto de las dimisiones de su propia bancada, elegida en la primera vuelta con la “Gran Transformación”. Cansado de las jugarretas fujimoristas, de los mensajes duales de García, en fin, de lidiar con un poder compuesto por personas que desprecia. Militar, al fin y al cabo, este colegiado indisciplinado, incumplido, sin palabra, sin honor, no merece seguir donde está. Entonces, si vienen por su gabinete, él va por el Congreso. Tan simple como eso. Lógica militar pura y dura.

En segundo lugar, Alan García hubiera estado feliz. Se acabó la megacomisión, los narcoindultos, los petroaudios y las demás trafas investigadas. Todo vuelve a empezar y tal vez, lo más probable, ya no con 4 congresistas, sino con muchos más. Su campaña a la Presidencia viene muy mal. Más que colocarse en un expectante tercer lugar, no logra bajar su altísima desaprobación.  Así, hoy es imposible que pase a la segunda vuelta. Destruir a los Humala, y sobre todo a la esposa (él inventó la “reelección conyugal” y luego, que Belaunde Lossio era “el cajero de Palacio”) del Presidente puede tener la lógica de generar un caos tal, que todo estalle para que luego vuelva a empezar pero de forma más favorable para su reelección. Sólo así se puede entender el empeño puesto en la campaña de demolición que con éxito lidera.

Keiko Fujimori no quería dar todas las facultades legislativas, es cierto, pero no quería el cierre del Congreso. Sabe, o cree estar segura de que estará de nuevo en la segunda vuelta.
No puede perder ese capital ante nuevos liderazgos que podrían surgir desde una izquierda más radical o una derecha muy autoritaria en un proceso electoral transitorio. Que no hagan olas, que nadie salte, que el suelo esta parejo es el mensaje.

Las facultades legislativas iban a ser presentadas como cuestión de confianza en el voto de investidura. Pero luego, al ver el entusiasmo de Ollanta Humala ante la posibilidad de cerrar el Congreso, Cateriano se dio cuenta de que el consejo de Luis Bedoya Reyes, en su ronda de reuniones con líderes políticos, era invaluable. Le dijo: “Pase lo que pase, no permitas que se disuelva el Congreso”. El ex constituyente de 1979 vio la confrontación Ejecutivo – Legislativo y temió que el desenlace fuera el peor de los escenarios.

Cateriano ha tenido muñeca para persuadir al Presidente. La oposición no tendrá la nobleza de reconocerlo, como no la ha tenido con él en la última semana. Pasado el 28 de julio, el gabinete Cateriano será censurado para hacer escarnio del ministro que, a pesar de su pública lucha contra corruptos apristas y fujimoristas, pudo sentarse a la mesa para hablar con ellos en servicio no de sí mismo, sino de su país.