Autor: Mirko Lauer
Fuente: Diario La República
Fecha: 02-07-2015
La aproximación de Ollanta Humala a un dígito de aprobación está siendo leída como su liquidación política. Eso puede ser cierto hacia adelante. Pero al mismo tiempo sigue siendo Presidente de la República hasta dentro de un año. Su próxima visita de Estado a España es el tipo de cosa que los presidentes hacen hasta el final de su mandato.
Ha pasado el tiempo en que un viaje al extranjero podía levantar mucho los bonos de un presidente. Pero igual codearse por todo lo alto con otros gobiernos no hace daño. Es un momento en que el primer mandatario recibe todo el respeto que le corresponde a la nación. Además es la ocasión para concretar asuntos bilaterales pendientes.
Es poco probable que en el año que le resta Humala pueda hacer un viaje al exterior más importante que este. Más bien el segundo semestre estará marcado por reuniones internacionales importantes en Lima, como la reunión del FMI y el Banco Mundial, que también aliviarán las ceremonias del adiós político.
España es un sin duda destino beneficioso. El país está entre los primeros inversionistas. Sigue siendo un puente eficaz hacia la Unión Europea. El flujo migratorio de ida y de vuelta habla de una relación fácil y mutuamente provechosa. Además esta visita está enmarcada en el peso creciente de la Alianza del Pacífico, un esquema económico exitoso.
Pero si bien para Humala la visita de Estado significará un cierto avance político en medio de su retroceso, el acontecimiento no es dramático. Los documentos por firmar hablan del ordenamiento de una relación cuyos carriles ya están establecidos. Más que una visita exploratoria o inauguradora, se trata de una visita confirmatoria. Lo cual no es malo.
España fue una temprana apostadora por el giro económico peruano, con su opción por la privatización de lo que hoy es Telefónica del Perú. Desde entonces ha aprovechado las oportunidades que han estado a su alcance, muchas de ellas de importancia pero de bajo perfil. En el proceso los dos países se han acercado considerablemente.
En esa medida Humala en Madrid representa un proceso que lo precede largamente, pero que él ha sabido mantener. Incluso en la crisis económica española post 2008 la economía peruana ha sido un espacio de refugio. Para las empresas y para los individuos. Perú se ha beneficiado en el proceso con mucho know how empresarial a todo nivel.
Los acuerdos que van a ser suscritos en esta ocasión son importantes y variados. Cubren áreas de urgente preocupación del Perú, como la seguridad y la lucha contra las drogas, en lo que constituye una bienvenida transferencia de tecnología. Todos acuerdos que de hecho proyectan la relación bilateral hacia el próximo gobierno.
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